La Guerra Desigual – P1

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.” Deuteronomio 20:1
El pueblo de Israel estaba en el desierto, y no eran soldados sino ex–esclavos aprendiendo a vivir en libertad. Enfrentarse a un enemigo con caballos y carros era el equivalente a enfrentarse hoy, con pistolas y rifles, a tanques y helicópteros. Sin embargo, Dios les da una instrucción clara: “no tengas temor de ellos” y les da dos argumentos para que entiendan por qué no deben temer: 1) “Jehová tu Dios está contigo”, es decir Él tiene el control, Él te defiende, Él vela por ti y por los tuyos, Él no se separa de ti, y 2) Jehová “te sacó de tierra de Egipto”. ¿Cómo? Con plagas y milagros totalmente inesperados, inusuales y hasta absurdos, como por ejemplo abriendo el Mar Rojo durante toda una noche para que el pueblo pasare, con sus ancianos y niños, por terreno seco. Dios nos está diciendo primero, que enfrentaremos guerras desiguales, enemigos formidables que parecen superarnos ampliamente; y segundo que, cuando eso pase y entremos en una guerra desigual, no debemos temer, porque Él hace la diferencia, Él cubre la brecha. Te dice: no importa cuán pequeño seas, conmigo eres mayoría.
Yo no sé qué batalla desigual estás enfrentando hoy. Quizás sea una enfermedad para la que no hay tratamiento, deudas mucho mayores a tu capacidad de pago, o un hijo apartado de Dios que ignora tus consejos debido a malas influencias. O quizás tu cónyuge se preocupa más por sus amigos que por ti, o tu trabajo o estudio parece demasiado difícil. Pero Dios te dice hoy: No tengas temor de las circunstancias porque Yo estoy contigo. Recuerda que Yo te saqué de Egipto. Y tú piensas, ¿cuándo me sacó? Cuando te atrajo a Él, cuando murió en la Cruz para perdonarte todos los pecados que te esclavizaban, cuando te protegió y supiste que fue Él, y las muchas veces que te ha protegido sin que te percates de ello. Cuando te apartó de ciertas amistades, vicios, costumbres, conversaciones… Dios te quiere para Él. Él te defiende, y para ello utilizará recursos que tú y yo no imaginamos. Puede confundir a tus enemigos, sanarte sobrenaturalmente, hacer caer a quien te quiere dañar, traer de regreso al hijo más rebelde, etc. ¿Habrá algo difícil para Él? Él es Dios, el Todopoderoso, al Altísimo quien está en su trono.
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” Isaías 43:2

Debe estar conectado para enviar un comentario.