Mejor Gracia que Justicia

“Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.” Mateo 20:9

Jesús está describiendo en esta parábola al Reino de los cielos: un padre de familia busca jornaleros para trabajar en su viña y acuerda con los que trabajarían todo el día, el salario de un denario. Nada fuera de lo común, sin embargo, durante el día regresó a contratar más obreros ofreciéndoles “lo que sea justo,” es decir por la fracción trabajada. Los que comenzaron a las nueve de la mañana recibirían lo proporcional, al igual que aquellos que iniciaron al mediodía, después de todo estos trabajarían la mitad del tiempo que los primeros. Llama la atención que el padre de familia regresó de nuevo a contratar a partir de las tres de la tarde y aún a las cinco. Contablemente los últimos merecían solo una fracción de denario, 8.33 centavos para ser exactos.

Pero a la hora de recibir su paga, el mayordomo llamó primero a los que trabajaron menos, y por orden del padre de familia, les dio un denario. Imagino que se gozaron al ver la generosidad del padre. Al ver esto, los que trabajaron desde el amanecer se emocionaron esperando recibir más debido a que trabajaron más, pero no fue así. Recibieron lo acordado, un denario, y se molestaron, y comenzaron a murmurar contra el dueño, pero aquel les dijo algo cómo: “¿Cuál es tu problema? ¿No acordé contigo un denario? Si me place darles más a estos, ¿por qué te molestas?” Jesús nos está mostrando acá una enseñanza profunda. Los fariseos y los religiosos están representados en los que trabajaron desde el amanecer. Ellos estaban contentos, hasta que vieron al Padre de familia recompensar igualmente a otros (a los gentiles). Ahora no querían gracia sino justicia. La mente religiosa se auto justifica y cree merecer su salvación. Por eso sentían que los que llegaron después habían sido “igualados a ellos.” Ahora no querían gracia, sino lo merecido, queriendo ganar el cielo por sus virtudes, pero solo tenemos acceso a Dios a través de Jesús. Tú y yo somos los que llegamos tarde, los gentiles, por eso prefiero pedirle a Dios gracia y no justicia, misericordia y no lo que merezco. Por ello el padre les dijo:

“Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti.” Mateo 20:14

Los comentarios están cerrados.