El Creador de la Existencia

“Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió.” Salmos 33:9
Las Escrituras nos revelan que Dios creó todo a través de la Palabra. Él dijo y fue hecho. No nos está diciendo este texto que Él afirmó algo de acuerdo con la verdad y se hizo, no. Él es la verdad, de modo que lo que Dios pronuncia se manifiesta en la existencia y se hace verdadero. Por ejemplo, antes de que existiera el universo Él dijo: “Sea la luz; y fue la luz.” Tiempo después ordenó: “Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.” Y de la misma manera creó el universo, la tierra, separó las aguas, produjo seres vivientes en el mar, en los aires y sobre la tierra. Dios es Creador por naturaleza y todo lo que existe, visible o invisible obedece a su orden, a su instrucción. La Biblia dice también que Él te creó y te dio propósito y que hasta los cabellos de tu cabeza están contados. ¿Recuerdas lo que decía tu maestra de biología sobre lo que hace latir tu corazón o respirar? La mía los llamaba músculos involuntarios, es decir que operan sin que nosotros lo determinemos; de hecho, sin que nos demos cuenta. ¿Alguna vez te enojaste con tu mamá y decidiste dejar de respirar? Trataste, pero fracasaste, por la gracia de Dios.
Nota ahora la naturaleza. El perfecto equilibrio entre los manantiales en las montañas que se convierten en ríos que desembocan y llenan el mar. Observa los tiempos, las estaciones, el día y la noche, los ritmos de la luna, las mareas y lluvias. Todo forma parte de un sistema majestuoso, perfectamente sincronizado que solo una inteligencia infinitamente superior (Dios) pudo haber hecho andar. La vida como la experimentamos: el dolor y el placer, la tristeza y el gozo; el amor, la paz, la compasión, son todos manifestaciones del corazón de Dios a cuya semejanza fuimos creados. Tú no eres un accidente, sino que fuiste formado, pensado, diseñado. Tus ojos y tu cerebro, tu piel y sentidos, tu género, tu personalidad, tu consciencia e inteligencia, tu subconsciente y tu amor y valor, ¿de verdad crees que todo se hizo solo? ¿Tiene sentido tan solo suponer que el universo no existía y se creó a sí mismo? Tú no solo tienes un Creador, tienes a un Padre que te anhela y te busca. No seas necio.
“Dice el necio en su corazón: No hay Dios.” Salmos 14:1

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