¿Qué Estás Aguardando?

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera…” Hebreos 11:1a

Algunos ateos pretenden ridiculizar las Escrituras basándose en lo que ellos llaman ciencia, simplemente excluyendo de su área de estudio aquello que, de acuerdo a su intelecto no es medible o experimentable (sujeto a ser repetido en un laboratorio). Pero la Biblia propone e invita a buscar sabiduría, conocimiento, inteligencia y consejo. ¿Cómo podría Dios oponerse al estudio de la naturaleza si es una de sus maravillosas maneras de darse a conocer? Cuando vas a un museo y ves una pintura extraordinaria, ¿qué piensas respecto al autor? ¿Qué es o era una persona idiota? O peor aún, ¿qué nunca existió y la pintura se hizo a si misma? Claro que no. La obra habla del corazón del artista. Lo que realmente sucede es que la ciencia no puede explicar aquellos fenómenos que sobrepasan a la inteligencia que se obtienen por fe. La sanidad de un enfermo terminal, la restauración inmediata de una relación rota, la liberación de una adicción o la salida de un demonio del cuerpo, no pueden estandarizarse dentro del método científico; tampoco pueden aislarse o ser parte de una fórmula porque la fe es diferente en cada persona.

Veamos un ejemplo simple: ¿Ha podido la ciencia imitar y crear una semilla? No, porque la verdad es que la ciencia no tiene la menor idea de cómo la vida funciona. Ella puede, por ejemplo, describir el proceso de la germinación, y como se comienza a formar un tallo, pero ¿cómo se genera la vida en una planta? Nada que ver. Por eso vemos a los proabortistas con su agenda asesina, dizque determinando a qué edad el nonato comienza a vivir o a ser humano. La respuesta es simple, desde que concibió vida. Si consideramos vida solo a partir de lo que interpretamos que es conciencia, entonces podemos matar a los ancianos, y a los que tienen padecimientos mentales de cierta magnitud. Pero la fe, nos dice la Biblia, es como esa semilla que, al morir bajo la tierra, se rompe y germina, y luego sale a la superficie buscando la luz. ¿Cómo da vida una semilla a una planta que luego da fruto y acarrea muchas más semillas? Pues así la fe da fruto a lo que el creyente está esperando. ¿Qué promesa estás esperando? ¿Qué estás visualizando, declarando, anhelando?

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” Mateo 7:7

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