El Poder de Recordar

“y que estos días serían recordados y celebrados por todas las generaciones, familias, provincias y ciudades; que estos días de Purim no dejarían de ser guardados por los judíos, y que su descendencia jamás dejaría de recordarlos.” Ester 9:28

Dios le acababa de dar una extraordinaria victoria a Israel a través de su siervo Mardoqueo y de Ester, la reina esposa del gran rey Asuero. Todas las estrategias del malvado Aman, hombre cercano al gobernante, en contra de los judíos fueron burladas por Dios y de repente, aquel a quien el enemigo quiso destruir fue levantado y Aman, ahorcado. De eso se trata este libro impactante, sin embargo, lo que quiero resaltar hoy es el énfasis que esta Escritura hace respecto a recordar lo que el Creador hizo por el pueblo de Israel. Ellos se comprometieron declarando formalmente que “no dejarían de celebrar estos dos días según está escrito tocante a ellos, conforme a su tiempo cada año.” Pienso que deberíamos celebrar cada año los aniversarios de las grandes cosas que Dios nos da. La fecha de nuestra conversión y la de nuestros seres queridos, una sanidad maravillosa, una promoción o inicio de un negocio, pero más allá de todo esto, recordar siempre lo que Dios hizo por nosotros.

Si eres un creyente activo, estás consciente de que Dios te ha bendecido, protegido y sostenido aún en los tiempos en que eras su enemigo. Tienes una relación con Él, una historia, y cuando las cosas se ponen difíciles, cuando las circunstancias superan nuestras capacidades y se nos acaban las alternativas, recordar esos momentos, te fortalece. Una de las razones por las que confío tanto en mi esposa es porque hemos superado tribulaciones juntos, porque nos hemos sostenido el uno al otro, y podemos decirnos: “Ya Dios nos sacó de esto y de aquello, esta vez no será diferente.” Lo mismo ocurre con el Señor directamente. Nos ha sanado, salvado, protegido, levantado; ha estado allí siempre, aún en los tiempos en los que lo ignoramos y buscamos otras opciones. Él ha sido siempre fiel, siempre leal, siempre amoroso y fuerte. No importa la situación, sabemos que Él no cambia y que, si nos libró antes, lo hará otra vez; si nos levantó antes, nos levantará nuevamente.

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse…” Proverbios 24:16a

Los comentarios están cerrados.