Cuando tu momento llega

“Y dijo Isaí a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo pronto al campamento a tus hermanos.” 1 Samuel 17:17

Todos hemos oído del gran rey David, un líder tan exitoso que a Jesús encarnado le llamaban hijo de David. Pero al comienzo fue subestimado por su propia familia. En una oportunidad, cuando el profeta Samuel visitó a Isaí para ungir a uno de sus hijos como futuro rey de Israel, éste les presentó a sus otros siete hijos, muy bien vestidos y afeitados, pero a David, ni siquiera lo consideró. Samuel extrañado preguntó: “¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas.” (1 Samuel 16:11). En otras palabras: “Si, pero es solo un chiquillo pastor de ovejas, él no puede ser rey.” Me encanta la respuesta del profeta: “Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.” (1 Samuel 16:11b-12).

En la cita inicial vemos que David, por su juventud, no pudo ir a la guerra, pero su padre lo envió a alimentar a sus hermanos. Él obedeció, y esa obediencia activó que sucediera algo trascendente. Al llegar, David vio a Goliat y escuchó sus amenazas, pero no las creyó. Pidió permiso para pelear con él, lo venció con una pedrada y le cortó la cabeza con la espada del paladín. Observa que la oportunidad se presentó cuando David hacía algo aparentemente irrelevante, y él estuvo atento para aprovecharla. Yo no sé por qué circunstancias estás pasando y si tienes un sueño o hace algún tiempo lo engavetaste. Quizás piensas que tu trabajo es banal, que no tiene valor ante Dios; que criar a tus hijos o cuidar de ese ancianito no es loable. A lo mejor asumes que como muchos lo pueden hacer, no es importante, pero hoy te quiero decir que eres único y que Dios te está formando. Tu momento se acerca. David tenía un corazón “conforme al de Dios” (Hechos 13:22), pero eso no lo logró al tener fama o éxito. Se formó primero y por ello alcanzó fama y éxito. Haz lo que haces con esmero y está atento a las oportunidades. Cuando Saúl quiso desanimar a David a pelear, éste le dijo que el “era” (pasado) pastor de ovejas. David sabía que ya no volvería…

“David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre…” 1 Samuel 16:34

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