Cómo te Ve Dios – P2

“Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?” Jueces 6:14

Como vimos la semana pasada, Israel estaba siendo acosada por un enemigo que más que un ejército era una multitud incontable, y Gedeón, escondido en un lagar, sacudía el trigo. Dios se le presenta y lo llama varón esforzado y valiente. Por supuesto, Gedeón no entiende que lo llame así cuando está oculto del enemigo y muy asustado. Sin embargo, Dios no veía al Gedeón de ese momento sino aquel a quien Él creó. Veía su potencial, no su historia. Por eso, luego de oírlo quejarse con frases como: “Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto?” y más adelante … “ahora Jehová nos ha desamparado,” el Señor le dice: “Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel.” En otras palabras, usa esa misma energía intensa con la que te quejas y culpas a otros y a Mí, para que, con mi ayuda, salves la nación por la que tanto has orado. ¿Te ha pasado que Dios responda tus oraciones a través de ti, mandándote a cambiar algo? Canaliza la fuerza de tu rabia ante la injusticia o de tu tristeza ante la traición, para acercarte a Dios y hacer bien a otros.

Dios quiere que te veas como Él te ve. No como te ves tú, derrotado o limitado por todo lo que has vivido. Tampoco te ve como lo hacen tus amigos, tus padres, tus maestros o vecinos. Ninguno de ellos tiene la capacidad de verte como Él porque Dios es tu Creador. Él te amó desde antes de que el mundo existiera porque no está sujeto al tiempo, y te formó en el vientre de tu madre. Él vio tu embrión y en el libro de tu genoma escribió “todas aquellas cosas que luego serían formadas, sin faltar ninguna de ellas.” Si eso fuera poco, Él puso propósito en ti, de modo que solo Él sabe de lo que eres capaz. No permitas que nadie le ponga límites a lo que Dios dice que tú puedes ser y lograr. No hieras el corazón del Padre viviendo por debajo de lo que, con su ayuda, Él quiere darte. Para eso murió Jesús. Tú eres muy especial y amado por Dios. Tu vida, a pesar de todas las duras experiencias, decepciones, errores y fracasos, tiene un valor inestimable para Dios. De hecho, Él te creó para su gloria:

“todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.” Isaías 43:7

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