La apatía del esposo y el espíritu de Jezabel – parte 2

“Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. Y cuando él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta, e irás y descubrirás sus pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer.” Rut 3:3-24

La mujer fue creada como complemento (no competencia) del hombre y cuando éste abusa de su mayor fuerza, ignorándola o degradándola, ella podría buscar refugio en la manipulación, procurando obtener con astucia aquello que el hombre, en su dureza, le niega o no provee. Otras veces el hombre no usa su fuerza para liderar, proveer ni proteger a su familia, causando un vacío y que la mujer tenga que asumir un liderazgo (matriarcado) que no le corresponde, aún a costa de su femineidad. Allí puede surgir el espíritu de Jezabel (hechicería), el cual busca ejercer poder ilegítimo sobre otros, tratando de quebrantar la autoridad y orden establecidos por Dios. Pero hay una tercera y mucho mejor opción… ¡la motivación!

La cita muestra las instrucciones de Noemí, suegra de Rut, a quien ésta última decidió acompañar cuando ambas quedaron viudas (Rut 1:5). Booz, un candidato ideal que por ley tenía la opción de “redimir” a Rut, estaba un poco tímido; mostraba su interés y atracción, y hasta le pidió que trabajara cerca de él pero no parecía entender la urgencia de ellas, y así se pasó el tiempo de la siega de la cebada y del trigo (Rut 3:23) ¡y nada! ¿Qué hizo Rut? ¿Dijo: “olvídalo, este tipo es un indeciso, le falta agallas, está obsesionado con su trabajo este cobarde bueno para nada”? No, ¡ella lo sedujo! ¡Blasfemia dirán los religiosos! Pues léelo en tu Biblia. Y aunque parece que no tuvieron relaciones, te cuento que Booz reaccionó de inmediato. No promuevo la fornicación sino que cada cónyuge saque del otro aquello que parece faltarle. Si a tu esposo le falta entusiasmo, no lo manipules ni humilles, sedúcelo para que saque lo que está oculto en su corazón viril. Si tu esposa está desinteresada, no te enojes con ella y vayas cobardemente a buscar a otra o a masturbarte. Reconquístala, dale de tu fortaleza. Y si juzgas la conducta de Rut, te informo que Booz y ella se casaron, y Rut dio a luz a Obed, quien para mayor referencia fue el abuelo de David o, si prefieres, tatarabuelo de Jesús.

 “Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David.” Rut 4:17

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