Dios ordena tus pasos

“Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.” Jeremías 10:23

Aunque prefiero ejercitarme en lugares abiertos, a veces recurro a la caminadora estacionaria. Para hacerlo más variado, camino o corro con diferentes inclinaciones y velocidades, y aunque geográficamente no me estoy moviendo, el resultado es notorio: mucho sudor y una respiración jadeante, un entrenamiento intenso que hace mi corazón y cuerpo más fuertes. Algo parecido me pasa en otras áreas. Después del ajetreo del día, en medio de la continua batalla en mi mente resistiendo los “dardos de fuego” del enemigo, confrontándolos con la Palabra de Verdad, con frecuencia termino el día con la sensación de que tuve un día “estacionario.” Que los muchos cambios de velocidad e inclinación, no hicieron nada más allá de dejarme exhausto. Siento que todo ese gran esfuerzo no solo no me acercó a mi objetivo, sino que quizás me alejó de él. Pero ese jadeo y agotamiento, provenientes de un entrenamiento diferente, también nos fortalecen y desarrollan, nos preparan para cosas inimaginables…

En esta cita el profeta “conoce” (entiende, comprende) que el hombre no es quien guía ni ordena su propio camino, sino que es Dios quien ordena (alinea, organiza) los pasos de Sus hijos. Si tu vida parece estática a pesar de tu esfuerzo, es porque Dios la está moviendo. Puedes percibirla sin rumbo, pero Él la está ordenando. A lo mejor estás clamando para salir de circunstancias que te sacan de confort, retos que te lanzan a lo desconocido y desequilibran, situaciones inesperadas que preferirías evitar porque no sabes cómo lidiar con ellas… pero es posible que provengan de Dios quien está ordenando tus pasos, entrenándote para cosas mayores. Si fuertes vientos se levantan en tu contra es porque te estás moviendo. Si hay oposición es porque un mejor futuro te aguarda. El enemigo se aterra ante el creyente que, en medio del reto, cuando todo parece desplomarse, sabe y confiesa que el Dios de los Cielos está obrando tras bambalinas, moviendo al mismo universo para bendecirlo y cumplir el propósito para el cual fue creado. Cuando el diablo te ve afirmar tranquilo: “Dios es quien ordena mis pasos y me guía. Confío en Jesús aun cuando nada se mueva porque Él aprueba mi caminar en fe,” no tiene otra opción sino huir humillado…

“Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino.” Salmos 37:23

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