Una amistad tan grande

“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.” Juan 15:9

No tengo problemas en imaginar una perfecta comunión entre Jesús y el Padre. Después de todo, todos conocemos a alguien que se lleva muy bien con su papi. La dificultad surge cuando Jesús me dice que, de la misma manera que el Padre lo ama a Él, Jesús me ama a mí, a Eduardo. Allí es donde dudo. Ahora bien, ¿cómo te sentirías si te supieras amado por Dios? ¿Si entendieras que Él igualmente habría muerto solo por ti? ¿Qué tal si te percataras de que cada Palabra escrita en la Biblia es también tu historia real con Jesús? ¿Puedes entender y recibir que el Evangelio contiene tu nombre en Él? ¿Qué se trata de ti? ¿Que tienes un Dios personal? Dios no te ama menos a ti que a mí. ¡Dios no te ama menos a ti que a Jesucristo! Si, ya sé que no puede ser, con todos tus errores y fracasos. Yo tampoco podía creerlo, pero es la Verdad. La maravillosa realidad del Evangelio. Tú eres profundamente amada, profundamente amado, tal y como eres, ahora mismo, en este momento y siempre. Permanece en Su amor.

Hoy se rompe esa barrera entre el Espíritu Santo y tú. Hoy se derriban todas las mentiras que el enemigo te ha dicho a través de familiares, amigos, medios y redes sociales. Hoy vas a entender la más maravillosa de todas las verdades: que Jesús te ama a ti, no solo al mundo en general sino a ti. Él conoce tu nombre, y lo pronuncia. Jesús intercede por ti, susurrándole continuamente tu nombre al Padre. Vino a rescatarte a ti. Vela por ti. El Evangelio se trata de ti. Las profecías, el nacimiento, la vida inmaculada, la crucifixión y la poderosa resurrección del Mesías, ocurrieron por ti. Para rescatarte a ti. Eres el centro del amor del Padre. La Biblia es la historia de tu salida de Egipto, de tu rescate y restauración. Solo tienes que darte cuenta y meterte en la historia. Solo tienes que creerlo de verdad y lo podrás ver. Él tiene un propósito y guarda una piedrecita blanca que contiene tu verdadero nombre (Apocalipsis 2:17). La historia de Jesús, de la Navidad, no es únicamente un mensaje de esperanza; es tu historia con tu Dios. Es tu vida eterna. Solo tienes que recibirla, entrar en ella. Por eso dice: “permaneced en mi amor.” ¿Sabes cuál es tu mejor amigo en el universo? La maravillosa persona del Espíritu Santo. ¿Lo puedes creer?

“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” Juan 11:15

1 comentario
  1. Marvelia Suez dijo:

    Hermoso mensaje. Hay que ejercitar la fe en la palabra para creerlo y vivir en esa realidad.

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