Cuando la Navidad es triste

“Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.” Jeremías 31:15

Unos seis siglos antes del nacimiento de Jesucristo, el profeta tuvo esta visión. Raquel (quien era la esposa amada por Jacob, llamado Israel por Dios), se lamenta inconsolablemente por sus hijos, el pueblo de Israel, “porque perecieron.” ¿A qué se refiere? A uno de los acontecimientos más tristes de la historia: la matanza de los inocentes (niños menores de dos años). Herodes se había enterado a través de varios astrólogos paganos, a quienes Mateo llama magos (que por cierto la Biblia no dice que fueran reyes y que seguramente eran más de tres, considerando todo lo que transportaban), que había nacido el Salvador del mundo. Este rey, al no recibir respuesta de estos astrólogos a quienes Dios les envió de regreso por otra ruta, atrapado en su obsesión por el poder, su locura y paranoia, se sintió amenazado y mandó a asesinar a todos los niños de hasta dos años. A eso se refiere cuando dice que Raquel no quiso ser consolada porque sus hijos murieron.

Vivimos en un mundo caído y enfermo. Estamos celebrando la Navidad, el nacimiento del Salvador del mundo. Dios mismo se hizo hombre para redimirnos, para poner sobre Si todas nuestras maldiciones, pecados y enfermedades. Pero como entonces, hoy seguimos en batalla espiritual. Así como el nacimiento de Emanuel, Dios con nosotros, el regalo más grande que podemos recibir del cielo ocurrió en medio de profundo duelo de miles de familias, en este año 2021, muchos celebran el nacimiento del Redentor con sus almas vestidas de luto. Algunos están muy solos en estas Navidades. Otros están en duelo, enfermos, malheridos, esclavizados, presos… Hay ancianos y niños que preferirían “saltarse” este mes. Adultos y jóvenes, hombres y mujeres, deprimidos, desalentados, asustados. Yo quiero animarte, si tú eres uno de ellos, a que invites a Jesús a nacer en tu corazón en esta Navidad. Que como fue con María en lo natural, sea contigo en lo sobrenatural, y el Espíritu Santo venga sobre ti y te dé paz, consuelo, alegría y esperanza. Y si no eres de los que sufren te invito a mirar hoy a tu alrededor y encontrar a alguno porque están muy cerca, quizás tan cerca que no lo notamos. Llévale algo mejor que cualquier regalo, comida o bebida. Bríndale tu cercanía, tu consuelo, tu amistad. Regálale el amor de Jesús. ¡Feliz Navidad!

“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.” Romanos 12:15

1 comentario
  1. dulce aguilar dijo:

    Que Hermoso texto. Gracias👏👏👏🙇👼🌞🌚🌊🌊🌊🌈🌈🌈🌈🐘🐘🐇🐰🌠🌠🌠🌠🌠🌠🌠🌠✨✨✨✨🔑

    Enviado de Samsung Mobile

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