archivo

Mensajes de Dominio Propio

“Entonces él [Jesús de 12 años] les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” Lucas 2:49 Esa fue la respuesta de Jesús cuando era aún pre-adolescente. Este pequeño había encarnado como hombre pero venía de los Cielos, y estuvo allí cuando la tierra fue …

Leer Más

“Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.” Números 14:24 Dios acababa de sentenciar severamente: “todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto …

Leer Más

“Si me amáis, guardad mis mandamientos.” Juan 14:15 Por razones laborales, mi familia y yo hemos vivido en algunos países y sabemos exactamente lo que significa ser extranjeros, lo cual incluye respetar fielmente las leyes de esos países aunque éstas sean diferentes a las de Venezuela. Algo similar sucede cuando te vuelves genuina y sinceramente a …

Leer Más

“Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.” Juan 3:30 Los discípulos del ya famoso Juan el Bautista estaban preocupados porque sus seguidores estaban abandonando a su líder para seguir a ese tal Jesús. Pero la respuesta de este fiel hombre es hermosa: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.” No olvidemos …

Leer Más

“Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” Marcos 4:40 Los discípulos angustiados en medio de la tormenta, mar adentro, despertaron al Señor para que los salvara. ¿No es increíble? ¡Jesús dormía mientras todos se desesperaban! Luego sucede algo impresionante: Jesús… “levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. …

Leer Más

“Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.” Salmos 34:14 Con frecuencia escucho a personas racionalizando sobre su comportamiento en la vida con justificaciones del tipo: “yo no robo, nunca he matado a nadie y no comparto mi dinero porque para eso trabajo duro,” pero la Biblia nos enseña no solo …

Leer Más

“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;” Gálatas 4:1 De acuerdo con Pablo es posible que, aunque alguien gobierne (señoree) sobre mucho y sea el dueño de todo, pueda vivir como esclavo. (Creo que algunas celebridades de Hollywood son un buen ejemplo …

Leer Más

“Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.” Hebreos 7:9-10 Abram le dio los diezmos a Melquisedec (figura de Cristo) cuando regresó de derrotar a Quedorlaomer. (Génesis 14:17-20). Después Dios le prometió a …

Leer Más

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” Efesios 4:26-27 ¿Qué harías si al momento de sentarte a ver una película con toda tu familia, tu cónyuge te dice: “no te sientes allí, ese asiento está reservado para el diablo”? ¿Dejarías una silla libre en la …

Leer Más

Dijo Jesús: » Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar» Mateo 12:41 Muchas siglos antes de la primera venida de Jesucristo, Nínive era una ciudad completamente corrupta pero sus …

Leer Más

“Mas Jehová Dios llamó al hombre [Adán], y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el uerto, y tuve miedo, porque estana desnudo; y me escondí.» Génesis 3:9-10 Adán no había conocido el miedo. Él les dio nombre a todos los animales sin temor ni siquiera de las fieras, porque …

Leer Más

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.” 1 Juan 4:4 La palabra “mundo” (cosmos) en la Biblia no se refiere al universo o al planeta sino más bien al sistema imperante, a la manera como viven aquellos que …

Leer Más

“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” Marcos 12:30 Cuando pienso en los mandamientos, pienso en no matarás, no mentirás, no esto y no aquello, pero acá Jesús establece que el mayor …

Leer Más

“Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.” Lucas 10:40

Marta estaba estresada porque, en medio de los múltiples quehaceres causados por la visita de Jesús a su casa, su hermana María permanecía tranquilamente sentada a los pies del Maestro, escuchando con deleite Sus palabras de vida eterna. Y cuando estaba ya a punto de explotar por semejante “injusticia”, fue y le reclamó al propio Jesús quién le respondió: «Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas pero solo una cosa es necesaria. Y María ha escogido la mejor parte, la que no le será quitada.»

En medio de tantas labores para Jesús, a Marta se le perdió Jesús. Olvidó que la razón de la cena y el festejo era Él. Estaba tan deseosa de honrarlo y servirlo que ignoró lo que lo que Él quería: Su atención. Haz una pausa, detente un instante y deja de “servir” a Jesús a tu manera y ponle atención a Él. Escucha lo que Él quiere decirte y deja de hacer lo que tú quieres darle. Por eso hay tantas personas cansadas como Marta en el ministerio, sobrecargadas, tratando de complacer a todos, de cumplir con todo, sacrificando su intimidad matrimonial, sus hijos, su paz, su alegría, sus finanzas, vacaciones y sueños “por el Señor”, pero ¿quién te dijo que Él quería que sacrificaras eso? Ese es el deseo del diablo. Escoge la mejor parte, la que no te será quitada. No sigas perdido en lo irrelevante ni lo religioso. Lo que Jesús quiere (al igual que tu cónyuge e hijos) es tu atención, tu amistad, vivir contigo, pasar mucho tiempo a tu lado. Créelo o no, Él ama tu compañía…

“Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo,…” Juan 17:24a

“¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.” Lucas 12:6-7

¿Qué es lo que te mantiene despierto por las noches? ¿Hay algo que te causa angustia por que no encuentras la solución, el camino, la respuesta? Recuerdo un vuelo donde, en medio de una desagradable turbulencia que no me dejaba relajarme, un bebé dormía profundamente abrazado al regazo de su madre. Creo que ese pequeño sabía que aún los pocos cabellos de su cabecita están contados, y que él, delante de su Padre, vale más que muchos pajarillos. Ahora bien, ¿por qué no logramos percatarnos de lo valiosos que somos? ¿Qué es lo que nos aparta de la verdad y bloquea nuestra capacidad de creerle a Dios Su Palabra? ¿Por qué no podemos vivir en paz, viéndonos como Él nos ve y sabiendo que Él efectivamente nos cuida y ama?

Genéticamente estamos programados para sobrevivir y por eso nos urge una intensa necesidad de control. Queremos sentirnos seguros y con frecuencia, persiguiendo esa seguridad, arriesgamos algo mucho mayor: nuestra alma. Por un lado sabemos que existe algo mayor, que hay algo “más allá” pero por el otro, confiamos más en lo que podemos ver y palpar, y así nos inventamos un dios abstracto, no muy real, un dios que a veces escucha y otras veces no, que a algunos ayuda pero a otros no, pero eso es absurdo y no bíblico, y solo un loco le ora a quien no le cree. Dios es Uno (Deuteronomio 6:4) y no hace acepción de personas (Deuteronomio 10:17, Hechos 10:34). Tenemos que reprogramarnos nuevamente hasta entender la persona de Dios, del Espíritu Santo. Él no puede guiarte si tú no buscas Su guía; no puede instruirte si no Le crees; no puede hablarle a quien no tiene tiempo para escuchar. ¿Cómo aconsejas a un hijo que siempre te ignora, que no tiene agradecimiento en su corazón sino rebelión contra ti? Dios no se ha olvidado de ti pero quizás tú si te has olvidado de Él. Reconcíliate, Jesucristo construyó el puente para que vivas en paz, pero es necesario que Le creas:

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6

“¿…y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?” Lucas 11:7

Recientemente escuché una hermosa explicación de ésta parábola de Jesús de parte del apóstol Guillermo Maldonado: un hombre fue a tocar la puerta de su amigo a medianoche para pedirle pan para otro amigo que acababa de llegar de viaje, porque él no tenía “que ponerle adelante” (versos 5-6). El personaje central es el intercesor, quién a medianoche le toca la puerta a su amigo que ya está acostado (Jesús), para pedirle pan para su otro amigo (la persona en necesidad), porque él (el intercesor) no tiene nada (pan, alimento) que ponerle adelante. El intercesor le pide a su amigo Jesús que le de tres panes (verso 5): el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. No por casualidad Jesús contó esta hermosa parábola justo después de enseñar a Sus discipulos (y a nosotros) a orar lo que conocemos como la oración dominical.

Pero en el verso de arriba, Jesús pretende estar ocupado en sus propios asuntos y desinteresado en los nuestros, por lo que nos reta a insistirle, a importunarle (a medianoche), a perseverar. Él a veces nos prueba con obstáculos para así medir hasta donde nos puede llevar nuestra fe, como aquellos cuatro que le trajeron a Jesús a un paralítico a través del techo de la casa del Maestro. Solo Dios puede dar el verdadero pan (Juan 6:32-35), por lo cual nosotros debemos clamarle por aquellos cuyas almas están desnutridas, secas, agotadas, marchitas. Además interceder es una poderosa manera de incrementar tu comunión con Dios “tocando” la puerta de tu amigo, Jesús, para pedirle asistencia para otras personas, ya sea tu familia, amigos y conocidos, personas públicas o en eminencia (autoridades), regiones y naciones enteras y, por supuesto, tus enemigos. Comienza ahora mismo, eso atraerá Su atención porque son pocos los que oran y claman Su Nombre a diario:

“Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.” Isaías 64:7